Define cuándo abre tu cocina y en qué horarios pueden reservar tus comensales.
Define tus tramos diarios de apertura (servicio de comida y servicio de cena) y tus días de descanso semanal.
Aplica horarios extraordinarios o cierres completos para festividades, navidades o eventos privados.
Controla el margen mínimo antes del servicio para que la cocina y sala puedan organizarse sin sorpresas.